domingo, 3 de junio de 2012
A través de la Luna
Microcuetno finalista de la III edición del COncurso de Cuentos Bólido (Valladolid)
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domingo, 15 de abril de 2012
La bailarina de la caja de música
Dentro de la caja de música
soy la bailarina que duerme en la canción de la noche,
un silencio profundo que al sueño acuna
en su blanca partitura de notas mudas.
Una llave abre la puerta secreta del amanecer
para que los engranajes de la vida comiencen a girar.
La caja de música bosteza soñolienta
y de su boca cantarina
escapa un tímido y frágil acorde.
Poco a poco, la caja se abre del todo
como la joven corola de una hermosa flor.
Rayos de luz resbalan por su garganta musical
avivando las notas que en su interior dormitan.
Despierta la caja de música
entonando su melodía de porcelana
con lentos y delicados sonidos que a la tristeza llaman.
El afligido canto envuelve mi alma de bailarina
y con el corazón sobrecogido
bailo al son de la más bella melancolía...
Lloran las notas de música
en su triste sinfonía de cristal,
llora mi alma de bailarina
mientras procura mantener el equilibrio
en la cuerda floja que teje la vida.
Noelia Toribio
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viernes, 6 de abril de 2012
El pensamiento oculto
Observo tu imagen quieta
como el reflejo azul de un rayo de luna
tu rostro se me antoja bello,
tus ojos, inmensos.
En tu cara la seriedad dibuja su rictus,
con una mano ocultas tu boca pecadora
y tus ojos apenados se confiesan al infinito.
Escudriño los rasgos de tu rostro
intentando desvelar el secreto que escondes.
Estudio cada sombra que encubre tu pensamiento,
defino cada forma que moldea tu gesto,
y hasta procuro leer las líneas que se trazan en tu piel.
¿Qué es lo que oculta la noche de tus ojos...?
¿Qué hay más allá de las lunas de tus pupilas?
(que no sé si son faros o fuegos fatuos)
¿Qué palabras hay escritas en el pergamino de tu mente?
¿Qué emociones se diluyen en la tinta de tu corazón?
Un pensamiento oculto
se agita detrás de tu frente...
¡Y no ceso de indagar en la imagen de tu rostro!
pero no sé descifrar el lenguaje de tus rasgos
ni veo más allá de las lunas de tus ojos.
¿Qué será ese secreto...
que tu mirada esconde?
¿Qué será ese pensamiento...
que se pierde en el mar de tus divagaciones?
Noelia Toribio
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domingo, 18 de marzo de 2012
El resurgir

La espuma rota
libera un alarido de mil lamentos...
Voces ni vivas ni muertas quiebran el cielo
gimiendo en un dolor que es sobrehumano.
Aterrado tiembla el indómito mar,
la luna intenta ocultar su luz tras la noche
y la noche trata de ocultarse entre las brumas.
Entonces el espejo del mundo se rompe en mil pedazos
salpicando negros cristales
y de las profundas tinieblas de las aguas fantasmales
renace infernal...
¡El Barco de la Tristeza!
de timón quebrado y raídas velas.
Oh, Tripulación del Llanto que clamas tu agonía inmortal
¡más fuerte que nunca, más fuerte que nunca!
entre lágrimas que se evaporan en la gélida niebla
¡más densa que nunca, más densa que nunca!
Y yo antes vigía en busca de horizonte
mi catalejo he destrozado en las crestas del mar...
Ahora soy capitana de esta nave espectral,
un monstruo de tristeza desecho en sus lágrimas,
un monstruo de tristeza encadenado a su pesar.
¡Oh, poderoso navío de llanto y melancolía...!
solloza tranquilo en la escarcha de la ola
que ya nunca podrá capitán alguno
abatirte a cañonazos de esperanza ni alegría...
Noelia
domingo, 4 de marzo de 2012
Abrázame

Entre lágrimas mis ojos suspiran cansados
sin ver nada más que una profunda oscuridad.
Oscuridad de mi alma que en la desesperación se retuerce
y grita,
grita en un sordo lamento que solo yo puedo escuchar...
Así se colapsa mi mente
de fantasmas que aullan viejos miedos
y ya solo fluye un único pensamiento,
ya solo fluye un único pensamiento...
Necesito que me abraces esta noche.
Quiero dormir en la alcoba de tu pecho
y arroparme con las sábanas de tus brazos.
Oír tu respiración acompasada, tranquila,
perderme en la balada de latidos
que entona tu pétreo corazón.
Y así, poco a poco, dejar de temblar
en la calidez de tu cuerpo,
y abandonar el temor en un rincón de la penumbra.
Las lágrimas se dormirán al borde de mis ojos,
y mi mente se convertirá en un blanco lienzo.
Y así, poco a poco, mi alma quedará en calma
y solo me envolverá la paz más absoluta.
Sé que no me quieres,
sé que no me quieres,
pero por favor, acógeme en tus brazos esta noche...
solo por esta noche,
solo por esta noche...
Abrázame...
Noelia
domingo, 26 de febrero de 2012
Frente a la ventana

Frente a la ventana mis ojos suspiran al reflejo del atardecer. Un pequeño respiro tras toda una jornada de trabajo fabricando lágrimas que ahora se ocultan secas en mis mejillas. Calma, un poco de calma y soledad infinita.
Observo a través de la reja de mi ventana como se mueven en los árboles esas hojas que han aguantado todo el invierno sin caer. Veo como el viento las sacude impertinente tratando de arrancarlas y tras darse por vencido lanza una patada enfurecida a los cristales de mi ventana. Veo como navegan las nubes por un cielo incendiado que se apaga poco a poco en la marea nocturna. Veo a niñas de catorce años que ríen y gritan juntas como si fueran a comerse el mundo. Veo parejas jóvenes y no tan jóvenes que bien podrían dar un traspiés en cualquier momento por no dejar de mirarse a los ojos en vez de mantener la vista al frente. Veo matrimonios con hijos pequeños que hacen travesuras a sus espaldas. Veo a un perro encadenado que ladra reivindicando su libertad; él ladra encadenado y yo escribo tras la reja de mi ventana de cristal. Veo como discurre la vida sin vivirla, veo como discurre el tiempo al igual que el que ve pasar un tren desde una estación en la que ya no volverá a pasar ninguno más.
La marea nocturna por fin se avista alta y las farolas de encienden como faros detectando la noche. Oh, noche..., noche envuelta en la locura, noche de mis recuerdos, noche incandescente, noche dolorosa, noche donde la soledad se hace aún más inmensa.
Una farola tintinea al ritmo al que late mi corazón: tin-tin, pum-pum, tin-tin, pum-pum, tin-tin, pum-pum... Y de repente la farola se apaga por completo, y de repente mi corazón hace crash.Un rugido sordo resuena en mi interior y en mi boca se transforma en lamento. Es el monstruo de la agonía que se despierta tras haberse echado una siesta en mis entrañas. Entonces el monstruo, hambriento de dolor, desgarra con sus colmillos a mi pobre corazón, que sangra, sangra y sangra inundando mi alma de la más absoluta de las angustias. Trato de recoger parte del fluido con un pequeño cubo en el que pone "Esperanza" como el navegante que intenta evitar que su bote se inunde, pero no es suficiente, pero no es suficiente, el mar tiene demasiada agua y mi corazón llora demasiada sangre. Finalmente mi ser se ahoga en el sufrimiento y la maquinaria de mis ojos vuelve a ponerse en marcha. Se acabo el descanso, es hora de fabricar más lágrimas.
Noelia Toribio
viernes, 17 de febrero de 2012
Momo

Basado en el personaje de "Momo", novela de Michael Ende
Momo sabe escuchar, Momo intenta comprender. Momo escucha a los hombres, a los niños, a los ancianos. Momo escucha a los animales, a las plantas, a las rocas. Momo escucha el cielo, las estrellas, el universo. Momo escucha el silencio. Momo escucha, comprende, ayuda escuchando. Momo escucha pero Momo no habla. Momo también está triste, Momo también está sola, Momo también está confusa. Momo tiene ganas de gritar, de llorar, de sollozar, de esconderse y no volver a aparecer. Momo no se siente bien. Momo no quiere salir de su cama. Momo no quiere ver el mundo. Momo está harta, cansada y disgustada. Momo quiere desaparecer. Momo necesita ser escuchada también. Pero Momo no habla, pero Momo se reprime. Por eso Momo escribe y llora al verso.
Noelia
domingo, 5 de febrero de 2012
Falta algo

Todo se asemeja a sangre marchita,
el vino agrio, el agua turbia y el cielo escareado.
El fuego no calienta, tampoco la nieve enfría,
de la lluvia solo emergen gotas de serrín seco
que a la tierra alimentan de agonía.
Algo..., falta algo...
Música muerta arrastra el viento.
Amargas notas de un piano desafinado
chirrían en las profundidades de mi melancolía.
Alma mía, te inquietas en el silencio
ante sueños que, poco a poco, se van rasgando con cristal.
Algo..., falta algo...
Revolotean en mi mente murciélagos ciegos,
y ácidas son en mis ojos las lágrimas
que al caer corroen la tinta de los versos.
En mi boca gris, las sonrisas mueren,
mientras mis labios se reprimen en suspiros
que viajan a una Luna vieja y polvorienta.
Algo..., falta algo...
Todo se asemeja a sangre marchita
porque algo..., falta algo...
Faltas tú.
Noelia Toribio
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sábado, 24 de diciembre de 2011
Recuerdo

La noche está callada y triste,
sin vapor de nube ni estelas flotantes,
apenas la acompaña la Luna dormida
que recoge sus pensamientos de azabache.
Con timidez se filtra por los ventanales de mis sueños,
inundándome de una contagiosa melancolía
que se cuela por las puertas abiertas del silencio.
¡Oh soledad de la noche... que acompañas a mi soledad marchita!
Oscuridad, melancolía y sueños...
Te recuerdo...
Estoy callada y triste,
sin tu cálido abrazo ni tus besos flotantes,
apenas me acompaña tu guante dormido
que recoge mis pensamientos de azabache.
La oscuridad cierra mis ojos
mientras tu aroma prepara una película en la cámara de mis recuerdos...
Diapositivas mágicas de ojos nocturnos,
sonrisas de Luna, palabras dulces,
suspiros de humo, besos de aire,
caricias de pluma, susurros suaves...
Y la noche se agita en el techo de mis sueños
volando con unas alas invisibles
por la memoria viva de tu recuerdo.
La noche se agita en el techo de mis sueños
mientras yo te escribo un poema a orillas de la Luna...
Noelia Toribio
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sábado, 19 de noviembre de 2011
Gota a gota
Gota a Gota,
los versos de mis ojos se derraman...
Gota a gota,
escriben ríos de pena que por mis mejillas resbalan...
¡Oh poesía hecha de llanto!
en ti no caben las banales palabras,
brotas de dentro, muy dentro,
allá donde las palabras no alcanzan.
Allá donde no se narran historias sino sufrimientos,
de barcos de tristeza anclados en el mar,
de lunas que se rompen en la inmensidad del silencio,
de gotas de lluvia que no cesan de correr por el cristal,
de agujas rotas que ya no laten en el tiempo,
de agujeros negros que no tienen final,
de ilusiones perdidas que acaban muriendo,
de rotoños sin abrir que se marchitan en soledad,
de niños que en un instante se vuelven viejos,
de esperanzas frustradas que gritan sin parar,
de canciones sordas que se destruyen en el viento,
de pájaros olvidados que no tienen alas para volar,
de armas de realidad que fusilan los sueños...
Allá...
en ese lugar que se oculta debajo de mi pecho,
tan vacío y tan lleno,
tan grande y tan pequeño.
Allá...
donde apenas se escucha el tic-tac
de un reloj que late demasiado.
Allá...
donde surge esta poesía sin palabras
que se lee en el papel de mis ojos mojados.
Mira como escapa la poesía a través de mis lágrimas...
Gota a gota,
los versos de mis ojos se derraman...
Gota a gota,
escriben ríos de pena que por mis mejillas resbalan...
Gota a gota,
este poema se acaba...
Noelia Toribio
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lunes, 24 de octubre de 2011
En silencio

Cenizas plateadas llueven
de las entrañas del cielo azabache.
Como gotas de agua pasan desapercibidas,
pero cuando yo alzo la mirada
hacia la luz de la noche,
siento cómo la Luna se estremece,
siento cómo la Luna se resquebraja...
¡Oh Luna que mueres en silencio!
¿quién habrá partido tu corazón de piedra?
Casi oigo tu sordo lamento
en la oscuridad del silencio,
mientras guardando tu secreto,
veo cómo sucumbes,
en silencio...
Y del silencio brota tu recuerdo,
y del recuerdo una estridente melodía,
¡música de llantos, gritos y sacudidas
que se extiende por mis venas!
que se extiende por mi venas...
¡Es mi corazón latente!
¡que llora, grita y se retuerce!
bombeando dolor y sufrimiento
en el silencio de mis entrañas,
en el silencio de mis entrañas...
Shh... calla, corazón mío,
que inquebrantable parecías
como la piedra de la Luna.
Calla...
o acabarás como la Luna de plata.
Ya con el pecho medio partido,
me asomo a la ventana.
Mis ojos miran a la Luna,
la Luna a los ojos me mira,
y guardándonos el secreto,
ambas vamos muriendo en silencio,
con un recuerdo,
ambas vamos muriendo en silencio...
Noelia Toribio
domingo, 2 de octubre de 2011
Sueños
ríos de tinta borbotean entre mi sangre,
inundados de historias y maravillas
y de sueños que laten y de cosas imposibles
que galopan por las entrañas de mis venas vivas...
Navegar el mar del ocaso
en un barco sin velas pintado por Dalí,
perderme en el fuego de las aguas profundas,
hipnotizada por el canto de unas olas
donde viajen las voces de sirenas lejanas.
Construir una casa en la nube más alta,
de matices rosados pintados por el sol.
Y viajar en el viento, por el limpio firmamento
hacia el país donde desmbocan
los errantes suspiros que arranca el amor.
Cuando renazcan los pinceles de la noche,
descolgarme de la sonrisa de la luna
que tranforma las aguas el líquida plata,
y desenterras de una playa hecha de azúcar
versos ocultos de poetas nocturnos
que van dejando un camino de lágrimas.
Al resurgir el alba del eterno beso,
que el sol me brinde una lluvia dorada
y que de cada gota brote una flor
que colme mi alma vacía y desolada...
Sí... ríos de tinta borbotean de mi sangre,
inundados de historias y maravillas
y de sueños que laten y de cosas imposibles...
Sueños, sueños, sueños son,
pero permitidme soñar...
y disfrutar del corto instante
que precede el choque de la realidad.
Noelia Toribio
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