Tengo entre mis manos un silencio
templado y preocupante
igual que esta tarde manchada de otoño,
azufre y hierba seca.
Se parece a la respiración rota
que precede al último latido de una mariposa,
pero más larga y más profunda,
tanto que puedo llegar a escuchar el universo.
Tengo entre mis manos el silencio
que se pregunta
a dónde emigran los pétalos
cuando muere la primavera.
Noelia
