domingo, 15 de abril de 2012

La bailarina de la caja de música


Dentro de la caja de música
soy la bailarina que duerme en la canción de la noche,
un silencio profundo que al sueño acuna
en su blanca partitura de notas mudas.

Una llave abre la puerta secreta del amanecer
para que los engranajes de la vida comiencen a girar.
La caja de música bosteza soñolienta
y de su boca cantarina
escapa un tímido y frágil acorde.

Poco a poco, la caja se abre del todo
como la joven corola de una hermosa flor.
Rayos de luz resbalan por su garganta musical
avivando las notas que en su interior dormitan.

Despierta la caja de música
entonando su melodía de porcelana
con lentos y delicados sonidos que a la tristeza llaman.
El afligido canto envuelve mi alma de bailarina
y con el corazón sobrecogido
bailo al son de la más bella melancolía...

Lloran las notas de música
en su triste sinfonía de cristal,
llora mi alma de bailarina
mientras procura mantener el equilibrio
en la cuerda floja que teje la vida.

Noelia Toribio

viernes, 6 de abril de 2012

El pensamiento oculto


Observo tu imagen quieta
como el reflejo azul de un rayo de luna
tu rostro se me antoja bello,
tus ojos, inmensos.
En tu cara la seriedad dibuja su rictus,
con una mano ocultas tu boca pecadora
y tus ojos apenados se confiesan al infinito.

Escudriño los rasgos de tu rostro
intentando desvelar el secreto que escondes.
Estudio cada sombra que encubre tu pensamiento,
defino cada forma que moldea tu gesto,
y hasta procuro leer las líneas que se trazan en tu piel.

¿Qué es lo que oculta la noche de tus ojos...?
¿Qué hay más allá de las lunas de tus pupilas?
(que no sé si son faros o fuegos fatuos)
¿Qué palabras hay escritas en el pergamino de tu mente?
¿Qué emociones se diluyen en la tinta de tu corazón?

Un pensamiento oculto
se agita detrás de tu frente...

¡Y no ceso de indagar en la imagen de tu rostro!
pero no sé descifrar el lenguaje de tus rasgos
ni veo más allá de las lunas de tus ojos.

¿Qué será ese secreto...
que tu mirada esconde?

¿Qué será ese pensamiento...
que se pierde en el mar de tus divagaciones?

Noelia Toribio