Vacía. Me siento vacía. Como el aire encerrado en la espuma o la esquina sin pintar de un cuadro. Vacía. Me siento vacía.
Nada. Ahora no hay nada. Ni una emoción ni un pensamiento, no urge el viento ni estalla el ruido. Nada, ahora no hay nada, ni siquiera quietud o silencio.
Vacía. Me siento vacía. No tengo amor ni dolor ni odio, no tengo metáforas y apenas rimas. Vacía. Me siento vacía.
En este lugar, en este momento, en este instante, nada me agarra, nada me atañe, nada me rompe ni me repara, nada me alumbra ni me oscurece. No hay nada, ni siquiera sombras,
Vacía. Por primera vez me siento vacía. Nada. Ahora no hay nada. Y eso...