sábado, 7 de diciembre de 2013

El camino

 

Hace tiempo…

Hace tiempo el camino era un paseo prendido del amanecer,

por sus orillas rectas caminaba sin saber que caminaba,
mirando todo, pensando en nada (tampoco en el final del camino).
Hace tiempo mis pasos eran firmes en una ruta llana,
tropezar era imposible sobre aquella tierra fina y blanca,
y si tropezaba, alguien siempre había para ponerme en pie.


Hace tiempo,
el camino era tan claro, tan recto, tan fácil…


Pero un día…
Un día el amanecer oscureció y perdí todas las luces,
dejé de caminar y descubrí que tenía que caminar,
sin ver nada, pensando en todo (también en el final del camino).
Un día el camino se curvó en todas las direcciones,
la tierra creció en rocas puntiagudas y enormes,
y tropecé mil veces, y sangré y lloré y me magullé,
y nadie vino a darme su mano para ponerme en pie.


Un día,
el camino se volvió tan oscuro, tan retorcido, tan difícil…


Ahora…
Ahora camino a tientas con los ojos cerrados para olvidar
la oscuridad que me aprisiona y la soledad que me rodea.
Ahora los ojos abro de vez en cuando y me doy cuenta
de que en realidad no los tenía cerrados y la oscuridad es real.
Entonces recuerdo cómo hace tiempo el camino fue claro, recto, fácil,
Pero un día se volvió tan oscuro, tan retorcido…


Tan difícil.



Noelia Toribio


martes, 3 de diciembre de 2013

Princesas Disney: Sed vosotras mismas, pero perfectas


Este fin de semana ha llegado a los cines españoles la nueva película de Disney: “Frozen, el reino de hielo”, con dos protagonistas femeninas que rezuman todo el carácter y la personalidad que Disney ha atribuido a sus últimas princesas. 


Hablamos de señoritas que no esperan a que un príncipe azul emprenda un largo, duro y complicado viaje lleno de peligros e incomodidades para que las rescate con un casto y empalagoso beso de “amor verdadero” mientras ellas esperan dormidas o sentadas. Hablamos de protagonistas que no se empeñan en aparentar lo que no son, que toman la iniciativa, que buscan aventuras y, sobre todo, que resuelven sus problemas ellas solitas.



Si pensamos en las niñas que ven estas películas y toman a las princesas como modelos a seguir, este cambio ha sido muy positivo. Mientras que las niñas que crecieron con Blancanieves, la Cenicienta y la Bella Durmiente jugaban a ser frágiles y delicadas princesitas en apuros, las niñas de ahora aprenden a valerse por sí mismas y no se conforman con esperar en un rincón del patio a que alguien la rescate de su madrastra o de una bruja malvada.


Ahora las niñas tienen un buen ejemplo que seguir en cuanto a conducta, pero aun así las princesas Disney todavía tienen un fallo terriblemente gordo que no se ha corregido y que también condiciona a las niñas: el aspecto físico. ¿Recordáis a alguna princesa Disney fea, rellenita, con algún grano, con los ojos pequeños, con las cejas muy gruesas…? No. Todas son perfectas, delgadas (por no decir esqueléticas), con la piel inmaculada, con los ojos grandes y brillantes, con un pelo maravilloso… Sí, esto también es un ejemplo para las niñas.


De poco sirve inculcar a las niñas que sean ellas mismas, que se atrevan a resolver sus problemas si viven acomplejadas porque no están tan delgadas como Rapunzel o porque no tienen el pelo tan bonito como Elsa, una de las protagonistas de esta nueva película. Disney solo ha hecho un intento de princesa “no perfecta”: Mérida, de la película “Brave”. Sin embargo, Disney intentó idealizar a esta princesa poniéndole alguna que otra curva de más en cuanto tuvo un poco de tiempo libre. Las quejas de más de 200.000 personas y de la propia creadora por el cambio de imagen de Mérida obligaron a la compañía a retirar esta impecable versión de la princesa.


Disney ha trabajado para cambiar a las protagonistas de sus películas animadas. Nada tiene que ver la personalidad de la Bella Durmiente con la de Rapunzel, pero si solo nos fijamos en su aspecto veremos que por fuera son exactamente iguales. Disney ha conseguido cambiar el interior de sus princesas, pero los estereotipos físicos siguen todavía muy presentes. Las niñas deben ser ellas mismas, tanto por dentro como por fuera. Así que Disney, no te cruces de brazos porque todavía te queda la mitad del trabajo por hacer.
Noelia