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martes, 17 de mayo de 2016

Pájaros



Hay en mi pecho
algo que resuena cada vez más fuerte,
como los trinos que golpean la calma
y laten por sobrevivir.

En mis pulmones
parece que respira el vuelo de unas alas
que me provocan el aire cuando baten
y me pintan de verde el alma.

Será que tengo pájaros
encerrados entre el pecho y la garganta
gritando por salir en busca de la libertad
que se nos olvidó
a las aves dormidas.

Noelia Toribio

sábado, 7 de marzo de 2015

Corte de pelo



Todo cambio comienza por algo insignificante


Sentada en el tocador de una peluquería
mis hombros cargan con los kilos de mi melena empapada
de autocensuras y miedos alimentados de delirios
que se prolongan hasta las puntas abiertas por la melancolía


-¿Solo estas puntas?- pregunta la inocente peluquera.
-Ni hablar- respondo
 -Córtame el pelo por encima de la nuca.


Luego siento el frío beso de la tijera sobre mi cuello
y la adrenalina no espera a erizar toda mi piel
mientras me deleito en la melodía de los gritos de mis cabellos
que se retuercen con horror entre los dos filos.


-¿Estás segura?-pregunta la inocente peluquera.
Me miro a los ojos en el espejo.
y sonrío


-Sí


Y sé que en ese sí se esconde el origen
de toda mi libertad.



Noelia Toribio


lunes, 9 de febrero de 2015

Ilusiones perdidas


A través de mi ventana observo cinco globos prendidos de las espinosas ramas de unos árboles. Sin duda se trata de una alianza de ilusiones perdidas liderada por un globo verde, al que siguen otros dos del mismo color, uno azul y otro rosa. A su lado, el viento agita un pellejo inerte de goma. Un compañero caído en la dura batalla frente al desengaño. Una ilusión desdichada que ya no tiene salvación.



Los globos se agitan y se enredan con la ventisca invernal, que grita enfurecida. Su desesperación por huir de este mundo humano de desencantos crece al ritmo con el que la luz pinta el cielo de sangre. Sin embargo, los largos dedos de los árboles frustran una y otra vez su anhelo de escapar en la libre cabalgadura del viento.


Al caer la noche vuelvo a asomarme por la ventana y descubro que el legendario combate continua. Los globos luchan por volar hacia el cielo mientras las crueles ramas insisten en mantenerlos en tierra y me pregunto por qué no les permiten marchar a un lugar mejor…


Entonces pienso que tal vez los árboles no sean tan despiadados después de todo. Quizá solo quieren que un niño vuelva a creer en los Reyes Magos o que alguien que ha sufrido no renuncie al amor. Quizá solo intentan mantener esas ilusiones antes de que se conviertan en pellejos y devolverlas al pobre desgraciado que haya cometido el estúpido error de perderlas.


Noelia Toribio

jueves, 20 de noviembre de 2014

#Versato 2. Autorretrato




Acércate...


Acerca los ojos de lluvia marchita
que ensucian tu pañuelo.
Acerca esas mejillas desteñidas
por el río de tus desvelos.
Acerca la boca de luna torcida
que encierra tu lamento.


Acércate...


Con mi pincel...


Llenaré esos ojos de miles de mariposas
hechas de hilo blanco.
Pintaré tus mejillas del color de las rosas
que alegran los campos.
Colorearé tus labios de la acuarela roja
que aviva los cuadros.


Acércate...


Acércate al espejo,
que yo me pintaré la sonrisa.





Noelia Toribio