domingo, 5 de febrero de 2012

Falta algo



Todo se asemeja a sangre marchita,
el vino agrio, el agua turbia y el cielo escareado.
El fuego no calienta, tampoco la nieve enfría,
de la lluvia solo emergen gotas de serrín seco
que a la tierra alimentan de agonía.


Algo..., falta algo...


Música muerta arrastra el viento.
Amargas notas de un piano desafinado
chirrían en las profundidades de mi melancolía.
Alma mía, te inquietas en el silencio
ante sueños que, poco a poco, se van rasgando con cristal.


Algo..., falta algo...


Revolotean en mi mente murciélagos ciegos,
y ácidas son en mis ojos las lágrimas
que al caer corroen la tinta de los versos.
En mi boca gris, las sonrisas mueren,
mientras mis labios se reprimen en suspiros
que viajan a una Luna vieja y polvorienta.


Algo..., falta algo...
Todo se asemeja a sangre marchita
porque algo..., falta algo...


Faltas tú.


Noelia Toribio

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