
Crecer
con la dignidad intacta
a la amenaza que cierne.
Aprender
a la NO resignación
de hacernos infelices.
Sobrevivir
al cambio que obliga
a doblegarse al miedo.
Seguir
siendo el niño que grita
hasta ganarse el respeto.
Entonces,
(sólo entonces)
TODO será distinto.
Noelia