lunes, 19 de octubre de 2015

Invierno - microcuento



Cuando llegó el frío

Un señor con levita que se parece a Pushkin se arrodilla en el jardín para agitar el otoño de sus versos. Sabe que entre las hojas garabateadas de melancolía todavía queda un diente de león que enseña sus garras al frío. Lo siente. Lo busca frenéticamente. Lo rastrea como la última esperanza que precede al terror puntiagudo del invierno, pero su ansiedad le traiciona… Bajo su pie izquierdo el verano expira en el silencio de un grito. El poeta se paraliza y el frío cae sobre él como una piedra que aplasta cada uno de sus versos. Todo se congela. Ya solo queda esperar a la próxima primavera.

Noelia Toribio

lunes, 28 de septiembre de 2015

Auri

Auri, por Arbetta en DeviantArt
Auri, por Arbetta en DevianArt


-Tengo una manzana que piensa que es una pera -dijo sosteniéndola en alto-. Y un bollo que piensa que es un gato. Y una lechuga que piensa que es una lechuga.

-Entonces es una lechuga inteligente.

-No mucho -dijo ella con una risita delicada-. Si fuera inteligente, ¿por qué iba a pensar que era una lechuga?

-¿Ni siquiera si fuera una lechuga? -pregunté.

-Sobre todo si fuera una lechuga -dijo ella-. Ya es mala pata ser una lechuga. Pero peor aún pensar que es una lechuga.

Patrick Rothfuss
El Nombre de el Viento



Dicen que estás loca
porque afirmas que tienes una llave
que abre puertas secretas en la luna.

Dicen que estás loca
porque vives en una calle llamada Subrealidad
y todavía crees en el brillo de las libélulas.

Dicen que estás loca
porque demasiadas luces te incomodan
y prefieres el regazo de las noches sin luna.

Dicen que estás loca
porque trazas caminos más allá de tu espejo
y dices beber agua traída de las primaveras.

Dicen que estás loca
por hablar de lo que hay en lo alto de las cosas
y jugar a ser acróbata en una cuerda floja.

Dicen que estás loca
porque no tienes miedos que habiten tu mirada
y tú sonríes divertida y callada pensando...

Que tu único miedo es convertirte en aquello,
aquello que ellos llaman:
una persona cuerda.


Noelia Toribio

lunes, 14 de septiembre de 2015

Pequeña inspiración


Caminante entre aguas dulces,
escribes con los remos un pentagrama azul.
Melodía de navegante errante,
que no busca los comienzos de la aurora en la bruma.
Se conforma con acariciar
con los dedos de su canto la tímida huella de una náyade.

Noelia Toribio

jueves, 27 de agosto de 2015

El precio de las cosas



Samsung Galaxy S6,
smartphone de 600 euros. ¡Perdón! 599.

Diseño único de curvas elegantes (sugerente...)
con un cristal que da color a toda su belleza.
Carga ultrarrápida, ¡arquitectura de 64 bits!
Pantalla Quad HD y tarjeta de crédito virtual.
Smart Manager, que a saber qué será,
por no hablar de la función Quick Check
o la aplicación del escáner dactilar.

Un puñado de chips, cables y pijadas varias
por solo 600... ¡Perdón! 599 euros.

Periquito autraliano
(También conocido como Melopsittacus undulatus)
19 euros con 90.

Diseño único de curvas elegantes
con plumas que dan color a toda su belleza.
Sangre y nervios, pulmones y buche,
cerebro, pensamientos; corazón, sentimientos.
Patas de uñas firmes y pico con voz de oro,
por no hablar de esos ojos vivos que parpadean
o esas preciosas alas que dibujan piruetas.

Un corazón, un ser, una pequeña vida
por solo 19 euros con 90.

Solo 19 euros con 90...

Será que no lleva incluido el Smart Manager.


Noelia Toribio


Escucha el poema recitado aquí

sábado, 4 de julio de 2015

Un poema




Soy el silencio de la calma que se resbala
entre las hojas de los árboles.
Soy el pulso pausado del ave
que dormita en la respiración de un sauce.
Soy el suspiro que acuna una pluma
hasta acariciar el espejo de un estanque.
Soy en la onda la sonrisa callada
que dibuja el agua cuando siente cosquillas.


Soy toda la paz que me sumerge
cuando me miras.


Noelia Toribio

domingo, 19 de abril de 2015

Poemario: La Sombra del Lucero




"La Sombra del Lucero aguarda los pensamientos de las noches que se estrellan en el horizonte. Contiene las gotas de luna que se desprenden sobre el papel de los poetas. Encierra la locura cuando se vuelve más loca y la tristeza cuando se vuelve más amarga. Es el sentimiento que sucumbe y en poesía se encarna"


Os presento mi primer poemario autoeditado, donde se puede respirar el romanticismo de mi primera etapa poética en Sueños de Eros, Las noches marchitas y  Pensamientos de una poeta -las tres partes en verso del libro-. También contiene prosa en Tres relatos crudos y uno esperanzador, donde el desengaño de los versos se traduce en lo cotidiano de la existencia. Letras y poemas acompañados además por ilustraciones propias donde se descubre toda la intimidad de los versos. En definitiva, una obra primeriza, con defectos, virtudes y mucho de lo que aprender, y sobre todo escrita con toda mi sinceridad.



Venta
Librería A pie de página, Calle de la Librería, 13, Valladolid: 6 €
Contacto directo: noeliatoribiogarcia@gmail.com: 6 € + gastos de envío


sábado, 11 de abril de 2015

La ensoñación

Imagen: In Dublin's fair city


En un silencio de mi medianoche
el hilo de Hipnos me descose las pestañas
y despierto paulatinamente
en las luces templadas de una nebulosa.


La noche gira y se desprende.
Mi piel azul se descubre como el epicentro
de los cuerpos perlados
que crepitan en la esfera del universo.


De repente todo se desvanece.
El sueño rehuye y mi consciencia transforma
la luz sublime de mi nebulosa
en el enfermizo tiritar de unas farolas.


La noche artificial se filtra
por los agujeros de mi persiana.


Vuelvo a la cama decepcionada
y espero a que Hipnos vuelva a coserme las pestañas,
mientras me quema todavía el recuerdo
de esa Belleza efímera de lo que parece y no es.


Noelia Toribio

lunes, 9 de marzo de 2015

En algunas noches de algunos domingos



En algunas noches de algunos domingos
la melancolía halla en mi espalda una escalera
que se esconde por debajo de mi piel
como el secreto que da luz a mi vulnerabilidad.


Y trepa desde el olvido la melancolía
hasta el refugio donde duermen sombríos pensamientos
que se abren como las flores entre la neblina
de los últimos amaneceres que escribe el invierno.


No puedo evitarlo.


A pesar de los grandes progresos
y el repudio de la constante tristeza de mis versos,
de vez en cuando, en algunos domingos,
la melancolía desliza un recuerdo por mi mejilla.


Pero no te preocupes.


Solo sucede de vez en cuando,
en algunas noches de algunos domingos,
cuando me traiciona la poesía.



Noelia Toribio

#Versato

sábado, 7 de marzo de 2015

Corte de pelo



Todo cambio comienza por algo insignificante


Sentada en el tocador de una peluquería
mis hombros cargan con los kilos de mi melena empapada
de autocensuras y miedos alimentados de delirios
que se prolongan hasta las puntas abiertas por la melancolía


-¿Solo estas puntas?- pregunta la inocente peluquera.
-Ni hablar- respondo
 -Córtame el pelo por encima de la nuca.


Luego siento el frío beso de la tijera sobre mi cuello
y la adrenalina no espera a erizar toda mi piel
mientras me deleito en la melodía de los gritos de mis cabellos
que se retuercen con horror entre los dos filos.


-¿Estás segura?-pregunta la inocente peluquera.
Me miro a los ojos en el espejo.
y sonrío


-Sí


Y sé que en ese sí se esconde el origen
de toda mi libertad.



Noelia Toribio


miércoles, 25 de febrero de 2015

Alegría



Quiero desvanecerme a las orillas de un paisaje
de ojos verdes y piel canela
vestida con las plumas de miles de flamencos
y el aire cálido del desierto.


Quiero ver el ilusorio baile de unos cabellos
rizados en tinta negra
a lomos de una libre y salvaje cabalgadura
domada por la belleza.


Quiero admirar cómo el agua pinta tu cuerpo
de siete colores azules
que ondean entre la claridad de los reflejos
que te dibujan las nubes.


Quiero llorar cuando se caiga el naranja del Sol
y el cielo se llene de sonrisas
cosidas por las alas blancas de las aves
que vuelan en estampida.


Quiero...
Quiero desvanecerme a las orillas de un paisaje
de hermosura y de misterios
para escapar del frío y del metal y de los miedos...
De la melancolía de mis inviernos.


Noelia Toribio

domingo, 15 de febrero de 2015

Los versos están hablando


Shhh...
 Silencio
Los versos están hablando.
Shhh...
Silencio.


Siento su murmullo detrás de mis párpados,
en cada hueco entre pestaña y pestaña
resuena el débil eco de una tenue palabra.

Shhh...
Silencio
Los versos están hablando.
  

Y se estiran como las plumas de un hermoso pájaro,
un ala azul parte de cada uno de mis párpados
y con cualquier pestañeo salen versos volando.


Shhh...
Escucha
Los versos están hablando.


Antes de que el papel se manche de tinta,
antes de que una rima asome en mi lengua,
antes de que la inspiración silbe en mi oído.

  
Mírame a los ojos
y
escucha.
  

Shhh...
Silencio
Los versos ya están hablando.



Noelia Toribio

jueves, 12 de febrero de 2015

Equilibrismos

Imagen: Desencuentros y Desaguisados

Me atreví a hacer equilibrismos
sobre un hilo demasiado fino y demasiado alto,
apenas prendido de la duda de tus manos
a cincuenta metros sobre la luna.
 

Y sé bien que fue una locura
jugar a ser una célebre y etérea  funambulista,
 con mi inexperiencia y mis pies demasiado grandes,
con mi torpeza experta y mi inocencia ciega.
 

Y sé bien que fue una locura
caminar sobre los dedos de tu cuerda floja
 (demasiado floja),
sin red, sin arnés ni instrumentos de equilibrio,
solo gritando alto y mirando hacia arriba.
 

Y sé bien que era inevitable la caída,
Y vaya que si el golpe fue duro y doloroso y duradero
(No siempre se cae uno desde una altura
de cincuenta metros sobre la luna).
 

Pero también sé lo que se siente ahí arriba,
al acariciar con tu piel los comienzos de la noche,
al dejar que el halo de una estrella te pinte la espalda,
al volar sin cables ni miedos y con libertad.
  

Algo que tú no sabrás jamás.
Porque creo que no te atreviste a dar ni un paso,
a pesar de que la cuerda que tejían mis manos
era más firme y  más ancha y más segura.
 

Y si lo diste, lo diste mirando hacia abajo
y con un arnés hasta en los dientes.

Noelia Toribio