Gota a Gota,
los versos de mis ojos se derraman...
Gota a gota,
escriben ríos de pena que por mis mejillas resbalan...
¡Oh poesía hecha de llanto!
en ti no caben las banales palabras,
brotas de dentro, muy dentro,
allá donde las palabras no alcanzan.
Allá donde no se narran historias sino sufrimientos,
de barcos de tristeza anclados en el mar,
de lunas que se rompen en la inmensidad del silencio,
de gotas de lluvia que no cesan de correr por el cristal,
de agujas rotas que ya no laten en el tiempo,
de agujeros negros que no tienen final,
de ilusiones perdidas que acaban muriendo,
de rotoños sin abrir que se marchitan en soledad,
de niños que en un instante se vuelven viejos,
de esperanzas frustradas que gritan sin parar,
de canciones sordas que se destruyen en el viento,
de pájaros olvidados que no tienen alas para volar,
de armas de realidad que fusilan los sueños...
Allá...
en ese lugar que se oculta debajo de mi pecho,
tan vacío y tan lleno,
tan grande y tan pequeño.
Allá...
donde apenas se escucha el tic-tac
de un reloj que late demasiado.
Allá...
donde surge esta poesía sin palabras
que se lee en el papel de mis ojos mojados.
Mira como escapa la poesía a través de mis lágrimas...
Gota a gota,
los versos de mis ojos se derraman...
Gota a gota,
escriben ríos de pena que por mis mejillas resbalan...
Gota a gota,
este poema se acaba...
Noelia Toribio








