domingo, 1 de mayo de 2011

Negro

Un día puede que te vayas a dormir pensando que tu vida es perfecta, o por lo menos que no llevas una mala vida... Sabes lo que quieres, lo que has hecho bien y lo que has hecho mal, sabes quienes son tus amigos, tus enemigos y tus simples compañeros. Sabes lo que quieres hacer en un futuro y ves un camino claro por recorrer delante de ti.

Pero... ¿y si a la mañana siguiente te despiertas sin ver, completamente cieg@... y ya no sabes tan siquera ni donde te encuentras...? No sabes de quien puedes fiarte, no sabes qué personas merecen la pena y cuales no... no sabes si tú mereces la pena... Ya no tienes claro donde y con quien debes estar... no eres capaz de descifrar lo que quieres o lo que sientes en realidad... Todo está oscuro y borrado por una confusa niebla que difumina tu camino poco a poco... Entonces sientes esa frustración en lo más recóndito de tu alma, no sabes nada... la respuesta de todas las preguntas que cruzan por tu mente es "no sé, no sé y no sé..."

Quizá parezca improbable que todo esto pueda llegar a ocurrir de la noche a la mañana... ¿Pero te has parado a pensar alguna vez en la mínima posibilidad de que así sucediera...? ¿De qué un día al levantarte lo vieras todo negro...?

Puede ocurrir, tu vida puede cambiar incluso en menos tiempo que en una noche, un minuto, un segundo, un instante basta... Es el capricho del azar que nos zarandea por un mundo que creemos conocer cuando en realidad nos es completamente desconocido.

Sin embargo no debes preocuparte, es cierto, nunca sabremos donde podremos acabar, puede que llegué el día en el que los cimientos de nuestro estudiado mundo se vengan abajo con un sólo soplido de aire. Pero siempre debes tener la certeza de que en medio de esa negrura, de esa confusión, siempre habrá una luz, siempre, por lo tanto, sólo tenemos que saber buscarla para salir de esa oscuridad y construir un nuevo edificio, ¿Quién sabe? Puede que este no se derrumbe y sea el definitivo.

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