lunes, 14 de septiembre de 2015

Pequeña inspiración


Caminante entre aguas dulces,
escribes con los remos un pentagrama azul.
Melodía de navegante errante,
que no busca los comienzos de la aurora en la bruma.
Se conforma con acariciar
con los dedos de su canto la tímida huella de una náyade.

Noelia Toribio

jueves, 27 de agosto de 2015

El precio de las cosas



Samsung Galaxy S6,
smartphone de 600 euros. ¡Perdón! 599.

Diseño único de curvas elegantes (sugerente...)
con un cristal que da color a toda su belleza.
Carga ultrarrápida, ¡arquitectura de 64 bits!
Pantalla Quad HD y tarjeta de crédito virtual.
Smart Manager, que a saber qué será,
por no hablar de la función Quick Check
o la aplicación del escáner dactilar.

Un puñado de chips, cables y pijadas varias
por solo 600... ¡Perdón! 599 euros.

Periquito autraliano
(También conocido como Melopsittacus undulatus)
19 euros con 90.

Diseño único de curvas elegantes
con plumas que dan color a toda su belleza.
Sangre y nervios, pulmones y buche,
cerebro, pensamientos; corazón, sentimientos.
Patas de uñas firmes y pico con voz de oro,
por no hablar de esos ojos vivos que parpadean
o esas preciosas alas que dibujan piruetas.

Un corazón, un ser, una pequeña vida
por solo 19 euros con 90.

Solo 19 euros con 90...

Será que no lleva incluido el Smart Manager.


Noelia Toribio


Escucha el poema recitado aquí

sábado, 4 de julio de 2015

Un poema




Soy el silencio de la calma que se resbala
entre las hojas de los árboles.
Soy el pulso pausado del ave
que dormita en la respiración de un sauce.
Soy el suspiro que acuna una pluma
hasta acariciar el espejo de un estanque.
Soy en la onda la sonrisa callada
que dibuja el agua cuando siente cosquillas.


Soy toda la paz que me sumerge
cuando me miras.


Noelia Toribio

domingo, 19 de abril de 2015

Poemario: La Sombra del Lucero




"La Sombra del Lucero aguarda los pensamientos de las noches que se estrellan en el horizonte. Contiene las gotas de luna que se desprenden sobre el papel de los poetas. Encierra la locura cuando se vuelve más loca y la tristeza cuando se vuelve más amarga. Es el sentimiento que sucumbe y en poesía se encarna"


Os presento mi primer poemario autoeditado, donde se puede respirar el romanticismo de mi primera etapa poética en Sueños de Eros, Las noches marchitas y  Pensamientos de una poeta -las tres partes en verso del libro-. También contiene prosa en Tres relatos crudos y uno esperanzador, donde el desengaño de los versos se traduce en lo cotidiano de la existencia. Letras y poemas acompañados además por ilustraciones propias donde se descubre toda la intimidad de los versos. En definitiva, una obra primeriza, con defectos, virtudes y mucho de lo que aprender, y sobre todo escrita con toda mi sinceridad.



Venta
Librería A pie de página, Calle de la Librería, 13, Valladolid: 6 €
Contacto directo: noeliatoribiogarcia@gmail.com: 6 € + gastos de envío


sábado, 11 de abril de 2015

La ensoñación

Imagen: In Dublin's fair city


En un silencio de mi medianoche
el hilo de Hipnos me descose las pestañas
y despierto paulatinamente
en las luces templadas de una nebulosa.


La noche gira y se desprende.
Mi piel azul se descubre como el epicentro
de los cuerpos perlados
que crepitan en la esfera del universo.


De repente todo se desvanece.
El sueño rehuye y mi consciencia transforma
la luz sublime de mi nebulosa
en el enfermizo tiritar de unas farolas.


La noche artificial se filtra
por los agujeros de mi persiana.


Vuelvo a la cama decepcionada
y espero a que Hipnos vuelva a coserme las pestañas,
mientras me quema todavía el recuerdo
de esa Belleza efímera de lo que parece y no es.


Noelia Toribio

lunes, 9 de marzo de 2015

En algunas noches de algunos domingos



En algunas noches de algunos domingos
la melancolía halla en mi espalda una escalera
que se esconde por debajo de mi piel
como el secreto que da luz a mi vulnerabilidad.


Y trepa desde el olvido la melancolía
hasta el refugio donde duermen sombríos pensamientos
que se abren como las flores entre la neblina
de los últimos amaneceres que escribe el invierno.


No puedo evitarlo.


A pesar de los grandes progresos
y el repudio de la constante tristeza de mis versos,
de vez en cuando, en algunos domingos,
la melancolía desliza un recuerdo por mi mejilla.


Pero no te preocupes.


Solo sucede de vez en cuando,
en algunas noches de algunos domingos,
cuando me traiciona la poesía.



Noelia Toribio

#Versato

sábado, 7 de marzo de 2015

Corte de pelo



Todo cambio comienza por algo insignificante


Sentada en el tocador de una peluquería
mis hombros cargan con los kilos de mi melena empapada
de autocensuras y miedos alimentados de delirios
que se prolongan hasta las puntas abiertas por la melancolía


-¿Solo estas puntas?- pregunta la inocente peluquera.
-Ni hablar- respondo
 -Córtame el pelo por encima de la nuca.


Luego siento el frío beso de la tijera sobre mi cuello
y la adrenalina no espera a erizar toda mi piel
mientras me deleito en la melodía de los gritos de mis cabellos
que se retuercen con horror entre los dos filos.


-¿Estás segura?-pregunta la inocente peluquera.
Me miro a los ojos en el espejo.
y sonrío


-Sí


Y sé que en ese sí se esconde el origen
de toda mi libertad.



Noelia Toribio


miércoles, 25 de febrero de 2015

Alegría



Quiero desvanecerme a las orillas de un paisaje
de ojos verdes y piel canela
vestida con las plumas de miles de flamencos
y el aire cálido del desierto.


Quiero ver el ilusorio baile de unos cabellos
rizados en tinta negra
a lomos de una libre y salvaje cabalgadura
domada por la belleza.


Quiero admirar cómo el agua pinta tu cuerpo
de siete colores azules
que ondean entre la claridad de los reflejos
que te dibujan las nubes.


Quiero llorar cuando se caiga el naranja del Sol
y el cielo se llene de sonrisas
cosidas por las alas blancas de las aves
que vuelan en estampida.


Quiero...
Quiero desvanecerme a las orillas de un paisaje
de hermosura y de misterios
para escapar del frío y del metal y de los miedos...
De la melancolía de mis inviernos.


Noelia Toribio

domingo, 15 de febrero de 2015

Los versos están hablando


Shhh...
 Silencio
Los versos están hablando.
Shhh...
Silencio.


Siento su murmullo detrás de mis párpados,
en cada hueco entre pestaña y pestaña
resuena el débil eco de una tenue palabra.

Shhh...
Silencio
Los versos están hablando.
  

Y se estiran como las plumas de un hermoso pájaro,
un ala azul parte de cada uno de mis párpados
y con cualquier pestañeo salen versos volando.


Shhh...
Escucha
Los versos están hablando.


Antes de que el papel se manche de tinta,
antes de que una rima asome en mi lengua,
antes de que la inspiración silbe en mi oído.

  
Mírame a los ojos
y
escucha.
  

Shhh...
Silencio
Los versos ya están hablando.



Noelia Toribio

jueves, 12 de febrero de 2015

Equilibrismos

Imagen: Desencuentros y Desaguisados

Me atreví a hacer equilibrismos
sobre un hilo demasiado fino y demasiado alto,
apenas prendido de la duda de tus manos
a cincuenta metros sobre la luna.
 

Y sé bien que fue una locura
jugar a ser una célebre y etérea  funambulista,
 con mi inexperiencia y mis pies demasiado grandes,
con mi torpeza experta y mi inocencia ciega.
 

Y sé bien que fue una locura
caminar sobre los dedos de tu cuerda floja
 (demasiado floja),
sin red, sin arnés ni instrumentos de equilibrio,
solo gritando alto y mirando hacia arriba.
 

Y sé bien que era inevitable la caída,
Y vaya que si el golpe fue duro y doloroso y duradero
(No siempre se cae uno desde una altura
de cincuenta metros sobre la luna).
 

Pero también sé lo que se siente ahí arriba,
al acariciar con tu piel los comienzos de la noche,
al dejar que el halo de una estrella te pinte la espalda,
al volar sin cables ni miedos y con libertad.
  

Algo que tú no sabrás jamás.
Porque creo que no te atreviste a dar ni un paso,
a pesar de que la cuerda que tejían mis manos
era más firme y  más ancha y más segura.
 

Y si lo diste, lo diste mirando hacia abajo
y con un arnés hasta en los dientes.

Noelia Toribio

lunes, 9 de febrero de 2015

Ilusiones perdidas


A través de mi ventana observo cinco globos prendidos de las espinosas ramas de unos árboles. Sin duda se trata de una alianza de ilusiones perdidas liderada por un globo verde, al que siguen otros dos del mismo color, uno azul y otro rosa. A su lado, el viento agita un pellejo inerte de goma. Un compañero caído en la dura batalla frente al desengaño. Una ilusión desdichada que ya no tiene salvación.



Los globos se agitan y se enredan con la ventisca invernal, que grita enfurecida. Su desesperación por huir de este mundo humano de desencantos crece al ritmo con el que la luz pinta el cielo de sangre. Sin embargo, los largos dedos de los árboles frustran una y otra vez su anhelo de escapar en la libre cabalgadura del viento.


Al caer la noche vuelvo a asomarme por la ventana y descubro que el legendario combate continua. Los globos luchan por volar hacia el cielo mientras las crueles ramas insisten en mantenerlos en tierra y me pregunto por qué no les permiten marchar a un lugar mejor…


Entonces pienso que tal vez los árboles no sean tan despiadados después de todo. Quizá solo quieren que un niño vuelva a creer en los Reyes Magos o que alguien que ha sufrido no renuncie al amor. Quizá solo intentan mantener esas ilusiones antes de que se conviertan en pellejos y devolverlas al pobre desgraciado que haya cometido el estúpido error de perderlas.


Noelia Toribio

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Descripción de un buen poema

Imagen de Revista Letras Simbólicas


Un buen poema es ese en el que los primeros versos
juguetean contigo entre sus consonantes y sus vocales
atrapándote en un susurro envolvente que te aprieta
y consigue que no apartes ya tus ojos de ese par de versos
y quieras más.


Según se desliza el poema por ti se dilatan tus pupilas
y tu respiración se acorta y se acelera en un vaivén
de olas que vuelven los versos cada vez más intensos
y tu boca se entreabre encandilada por palabras que te hablan
y quieres más.


Entonces llega ese último verso que culmina el entramado
perfecto de sensaciones que se diluyen en la maravilla
de las palabras que ahora escriben dentro de ti
y se transforman en una exclamación onomatopéyica
que sale de tu boca,
o en un suspiro...


¿Quién dijo que la poesía no da placer?



Noelia Toribio