martes, 3 de diciembre de 2013

Princesas Disney: Sed vosotras mismas, pero perfectas


Este fin de semana ha llegado a los cines españoles la nueva película de Disney: “Frozen, el reino de hielo”, con dos protagonistas femeninas que rezuman todo el carácter y la personalidad que Disney ha atribuido a sus últimas princesas. 


Hablamos de señoritas que no esperan a que un príncipe azul emprenda un largo, duro y complicado viaje lleno de peligros e incomodidades para que las rescate con un casto y empalagoso beso de “amor verdadero” mientras ellas esperan dormidas o sentadas. Hablamos de protagonistas que no se empeñan en aparentar lo que no son, que toman la iniciativa, que buscan aventuras y, sobre todo, que resuelven sus problemas ellas solitas.



Si pensamos en las niñas que ven estas películas y toman a las princesas como modelos a seguir, este cambio ha sido muy positivo. Mientras que las niñas que crecieron con Blancanieves, la Cenicienta y la Bella Durmiente jugaban a ser frágiles y delicadas princesitas en apuros, las niñas de ahora aprenden a valerse por sí mismas y no se conforman con esperar en un rincón del patio a que alguien la rescate de su madrastra o de una bruja malvada.


Ahora las niñas tienen un buen ejemplo que seguir en cuanto a conducta, pero aun así las princesas Disney todavía tienen un fallo terriblemente gordo que no se ha corregido y que también condiciona a las niñas: el aspecto físico. ¿Recordáis a alguna princesa Disney fea, rellenita, con algún grano, con los ojos pequeños, con las cejas muy gruesas…? No. Todas son perfectas, delgadas (por no decir esqueléticas), con la piel inmaculada, con los ojos grandes y brillantes, con un pelo maravilloso… Sí, esto también es un ejemplo para las niñas.


De poco sirve inculcar a las niñas que sean ellas mismas, que se atrevan a resolver sus problemas si viven acomplejadas porque no están tan delgadas como Rapunzel o porque no tienen el pelo tan bonito como Elsa, una de las protagonistas de esta nueva película. Disney solo ha hecho un intento de princesa “no perfecta”: Mérida, de la película “Brave”. Sin embargo, Disney intentó idealizar a esta princesa poniéndole alguna que otra curva de más en cuanto tuvo un poco de tiempo libre. Las quejas de más de 200.000 personas y de la propia creadora por el cambio de imagen de Mérida obligaron a la compañía a retirar esta impecable versión de la princesa.


Disney ha trabajado para cambiar a las protagonistas de sus películas animadas. Nada tiene que ver la personalidad de la Bella Durmiente con la de Rapunzel, pero si solo nos fijamos en su aspecto veremos que por fuera son exactamente iguales. Disney ha conseguido cambiar el interior de sus princesas, pero los estereotipos físicos siguen todavía muy presentes. Las niñas deben ser ellas mismas, tanto por dentro como por fuera. Así que Disney, no te cruces de brazos porque todavía te queda la mitad del trabajo por hacer.
Noelia

2 comentarios:

  1. ¡tampoco hay princesas Disney lesbianas!
    En serio, no hay ningún romance Disney homosexual. Cero patatero en todas las pelis y series que han hecho, que no son pocas. Ni siquiera las de Pixar

    ResponderEliminar